martes, 12 de agosto de 2008

LOS OJOS DEL UNIVERSO. Andreu Garasa.

Aquí van unas ilustraciones que hice para un libro "artesanal"
de poemas. El autor es Andreu Garasa, y el libro está maquetado
por El beso comunicación. Sólo existen dos ejemplares.


Boca cosida
El otro día soñé que descubría
el secreto de la felicidad.
Me sentí lleno de vida
y en paz conmigo mismo.

Mi principal deseo fue entonces,
contárselo a todo el mundo
y extender mi felicidad.
Pero al intentar explicar el secreto,
mis labios permanecieron sellados
no pude emitir sonido alguno.

Me sentí muy turbado,
asustado intenté gritar
con todas mis fuerzas.

Pero mi boca no se abrió,
y sentí un dolor agudo
al forzarlo.
Entonces vi mi reflejo
en un charco cercano,
y comprendí.
Era una broma cruel...
Alguien me había cosido la boca.

Presa del pánico empecé a parar
a los transeúntes para pedirles ayuda,
pero todos se apartaban de mi asustados.

Creyeron que yo era un loco peligroso.
Un loco a quién cosieron la boca
para impedir que extendiese su locura.

La extraña jaula
Eso que llamaba yo
fue abierto y desarmado
por una llave maestra, anterior a las puertas
y a las llaves,
que algún dios despreocupado
olvidó sobre la tierra.

Gracias a esa llave pude ver
cómo el yo
es en realidad un puñado de emociones y reacciones
que forjadas por el tiempo
y esculpidas por la repetición
se unieron entre si
formando una extraña malla.

Una malla en forma de jaula,
llamada personalidad.

La llave maestra abrió también esa extraña jaula,
dejando al descubierto
la esencia de mi individualidad.
Esperaba hallar al eterno testigo,
ese espíritu único e indivisible
que todos llevamos dentro.

Pero no había nada...

Ni tan solo un recuerdo
en memoria a la soledad.

Miedo a la libertad
¿Son seguras, verdad?
Son seguras las paredes
tras las que vives...

Pero, ¿de quién te escondes?.
Porque en realidad te escondes.

¿te escondes del dolor?
¿te escondes del sufrimiento?
No, claro que no.
Ellos no te asustan,
te hacen sentir vivo.

Te regalan un enemigo al que poder culpar.
Te dan una razón para quejarte y odiar.

¿por qué vives tras esas paredes?
¿de quién te escondes?
¿del amor?, ¿de la felicidad?
No, ellas te asustan, pero no las rehuyes,
no te escondes de ellas.

Solo te asustan, porque te hacen salir
de esas paredes tras las que te escondes.

¿Por qué temes al exterior?
¿Por qué te encierras?
¿Por qué te escondes?
Conoces la respuesta.

Te da miedo la libertad.
Te da miedo ser, libre de ti mismo.
Te da miedo ser libre.

Por eso te escondes en una jaula.
Para no sentirte libre.

Pero la libertad esta contigo en esa jaula,
ella no se esconde.
Y aunque te de miedo mirarla,
ella está ahí, a tu lado.
Susurrándote:
¿Son seguras, verdad,
las paredes tras las que vives?